La Auditoría Superior de la Federación (ASF) presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra María Elena Álvarez-Buylla, exdirectora del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conacyt), por presuntas irregularidades en el manejo de más de 57 millones de pesos durante su administración.

Se trata de la primera denuncia penal de la ASF contra el organismo en más de dos décadas.

Foco de las irregularidades: fideicomisos extintos

Los informes de la Auditoría Superior señalan que el probable daño al erario se concentró en los procesos de extinción y transferencia de recursos de fideicomisos como el FONCICYT, FORDECYT-PRONACES y CONRICyT.

Entre los hallazgos destacan:

  • Pagos sin comprobación por 35.1 millones de pesos a las empresas NRGP Servicios Empresariales Integrales, COFISAA Servicios Empresariales y ZUVI Soluciones Empresariales & Profesionales.
  • Pago anticipado de 22.5 millones de pesos a NRGP Servicios Empresariales Integrales, sin evidencia de que los servicios se prestaran.
  • Inconsistencias en bases de datos, duplicaciones y discrepancias en montos reportados.

La ASF también cuestionó un procedimiento de contratación por restringir la competencia y detectó compromisos extemporáneos de 97.6 millones de pesos en convenios posteriores al plazo legal.

De la austeridad a la denuncia

La acusación se da en el contexto de la política de austeridad promovida por Álvarez-Buylla, que buscaba eliminar la corrupción y canalizar los recursos hacia proyectos prioritarios. Sin embargo, los auditores detectaron fallas en rendición de cuentas, control administrativo y documentación comprobatoria.

La denuncia ya fue turnada a la FGR, que deberá determinar si existen responsabilidades penales o administrativas.

Jimena García Álvarez-Buylla evidencia el contraste

La presentación del caso coincidió con un reportaje de Dwell Magazine sobre el estudio de arte de Jimena García Álvarez-Buylla, hija de la exfuncionaria. El inmueble, de 60 metros cuadrados, fue diseñado por Estudio MMX en una propiedad familiar de Tlalpan, Ciudad de México, generando debate sobre el contraste entre el discurso de austeridad y el gasto privado.

El tema reavivó críticas hacia el Conacyt, que entre 2021 y 2023 destinó 7 millones de pesos a vuelos, 5 millones a eventos y 3.6 millones a su comedor institucional.

Respuesta de Álvarez-Buylla 

La exdirectora negó las acusaciones y aseguró que el Conacyt actuó conforme a la ley. Sostuvo que las observaciones derivan de errores administrativos menores y que el Órgano Interno de Control ya había tomado medidas correctivas.

En sus redes sociales, antes de que las restringiera, enfatizó que serán las autoridades judiciales quienes determinen si existen faltas y defendió la transformación del organismo en la actual Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).