Este sábado, los líderes de 21 economías de la Cuenca del Pacífico concluyeron la cumbre anual de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) con una declaración conjunta que aboga por fortalecer la cooperación regional y mantener un comercio abierto, pocos días después de que Donald Trump y Xi Jinping alcanzaran un acuerdo para reducir su guerra comercial.

Durante dos días de reuniones en la ciudad surcoreana de Gyeongju, los mandatarios coincidieron en que la región enfrenta “desafíos significativos” en medio de la competencia entre las dos mayores economías del mundo. El documento final reafirma el compromiso de los miembros con la Visión Putrajaya 2040, un plan a 20 años que busca un entorno comercial “libre, abierto, justo, no discriminatorio, transparente y predecible”.

“Reafirmamos nuestro reconocimiento compartido de que un comercio e inversión robustos son vitales para el crecimiento y la prosperidad de la región Asia-Pacífico”, señala la declaración.

El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, se reunieron al margen de la cumbre y acordaron desescalar las tensiones comerciales. Trump, conocido por su escepticismo hacia el multilateralismo, abandonó rápidamente Corea del Sur tras el encuentro, dejando a Xi el protagonismo en el evento.

XI TOMA EL CENTRO DEL ESCENARIO

Xi aprovechó la cumbre para presentarse como defensor del libre comercio global y la estabilidad de las cadenas de suministro. En un mensaje dirigido a empresarios asistentes a un foro paralelo, aseguró que “invertir en China es invertir en el futuro”.

El líder chino también sostuvo encuentros bilaterales con los primeros ministros de Japón, Canadá y Tailandia, y tiene previsto reunirse con el presidente surcoreano Lee Jae Myung para discutir los esfuerzos hacia la desnuclearización de la península coreana. 

Sin embargo, la agenda regional volvió a encender tensiones. Corea del Norte, que no forma parte de APEC, respondió con dureza: el viceministro de Exteriores, Pak Myong Ho, calificó la meta de desnuclearización como un “sueño irreal” y advirtió que Pyongyang mostrará que tal objetivo es una “quimera”. El presidente Lee replicó que su gobierno tomará “medidas preventivas más activas” para reducir las tensiones, subrayando que la paz en la península es esencial para la prosperidad del Asia-Pacífico.

Por su parte, Trump reiteró su disposición a reunirse nuevamente con Kim Jong Un, aunque Pyongyang no ha respondido. Las conversaciones nucleares entre ambos líderes, que se celebraron entre 2018 y 2019, colapsaron sin resultados.

LA APEC MIRA HACIA EL FUTURO: IA Y CAMBIOS DEMOGRÁFICOS

Más allá del frente comercial, los líderes de APEC dedicaron la jornada de este sábado a discutir inteligencia artificial, retos demográficos y el papel de las industrias culturales en el desarrollo regional. 

Emitieron dos declaraciones adicionales: una que pide una coordinación internacional ante los cambios provocados por la IA, y otra que urge cooperación frente a la caída de las tasas de natalidad, el envejecimiento poblacional y la urbanización acelerada.

Fundada en 1989, la APEC ha sido un pilar del comercio libre y la integración económica regional. Pero hoy enfrenta un escenario más complejo: la rivalidad entre Estados Unidos y China, las interrupciones en las cadenas de suministro y los efectos de la IA en el empleo desafían el modelo de globalización que impulsó el bloque durante décadas.