La policía británica informó que está “evaluando las afirmaciones” de que el expríncipe Andrés habría enviado informes confidenciales y detalles de viajes oficiales a Jeffrey Epstein, el magnate estadounidense acusado de abusos sexuales contra menores.

Comunicación en 2010: Epstein sabía la agenda del expríncipe británico

El pronunciamiento policial se produjo luego de que organizaciones periodísticas revelaran correos electrónicos incluidos en la investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre Epstein. Según esos documentos, el expríncipe Andrés, ahora conocido como Andrew Mountbatten-Windsor habría compartido con Epstein reportes y el itinerario de una gira realizada en 2010 por el sudeste asiático, cuando se desempeñaba como enviado británico para el comercio internacional.

La Policía del Valle del Támesis, cuya jurisdicción abarca zonas al oeste de Londres —incluida la antigua residencia del expríncipe en Royal Lodge, cerca del castillo de Windsor—, señaló el lunes que analiza el contenido de dichas revelaciones para determinar los pasos a seguir.

Los correos electrónicos sugieren que Andrés habría enviado a Epstein informes sobre visitas oficiales a ciudades como Hanói, Saigón, Singapur, Kuala Lumpur y Hong Kong, además de compartir detalles logísticos de un viaje de dos semanas. Estas revelaciones forman parte de más de tres millones de documentos publicados por el Departamento de Justicia estadounidense a finales de enero de 2026, los cuales exponen la red de contactos influyentes que, según la investigación, Epstein utilizó durante años.

Príncipes de Gales están preocupados por las víctimas 

En medio del creciente escándalo, el príncipe William y la princesa Kate emitieron un inusual comunicado en el que expresaron su preocupación por las víctimas de Epstein. 

“Puedo confirmar que el príncipe y la princesa de Gales han estado profundamente preocupados por las continuas revelaciones. Sus pensamientos siguen centrados en las víctimas”, señaló un portavoz del Palacio de Kensington, mientras William realizaba una visita oficial a Arabia Saudí.

Se trata de la primera vez que los miembros más populares de la realeza británica se pronuncian públicamente sobre el caso desde la divulgación masiva de documentos en Estados Unidos, en lo que se interpreta como un nuevo intento de la monarquía por distanciarse de la relación del expríncipe Andrés con Epstein.

‘¿Desde cuándo sabías de Andrés?’

La presión pública también se hizo visible durante una visita del rey Carlos a Lancashire, en el noroeste de Inglaterra, cuando una persona le gritó: “¿Desde cuándo sabías de Andrés?”.

En octubre pasado, el hermano de 65 años del rey fue despojado de sus títulos reales tras revelaciones previas sobre su vínculo con Epstein. Desde entonces, dejó de ser miembro activo de la familia real. La semana pasada, Carlos III le pidió abandonar Royal Lodge, su residencia de toda la vida, acelerando un traslado que inicialmente se había previsto para más adelante este año.

Mountbatten-Windsor se encuentra ahora en la finca privada de Sandringham, propiedad del rey, donde vive temporalmente en Wood Farm Cottage mientras se realizan reparaciones en su futura residencia. A diferencia de Royal Lodge, gestionada como propiedad de la Corona, Sandringham no se mantiene con fondos públicos.

El expríncipe ha negado en todo momento haber incurrido en conducta indebida en su relación con Epstein. 

Por su parte, el rey Carlos y la reina Camila —quien ha impulsado campañas contra la violencia hacia las mujeres— no han comentado directamente sobre los archivos recientemente publicados. El Palacio de Buckingham se ha remitido a un comunicado emitido el 30 de octubre, en el que la pareja real expresó su solidaridad con “las víctimas y sobrevivientes de cualquier forma de abuso”.