Diputados de Morena presentaron una iniciativa para modificar la reforma judicial y aplazar hasta 2028 la elección de jueces, originalmente prevista para 2027, con el argumento de evitar riesgos institucionales.
El proyecto, impulsado por el legislador Alfonso Ramírez Cuéllar, plantea que la elección de personas juzgadoras no se realice junto con otros comicios, sino como un proceso electoral independiente.
La iniciativa propone mover la jornada a junio de 2028, con el objetivo de dar mayor orden y claridad al proceso.
Riesgos que detecta Morena
Entre los argumentos centrales, los legisladores señalan que la coincidencia con elecciones federales podría generar:
- Saturación informativa para los votantes
- Menor análisis de perfiles técnicos
- Incremento del voto desinformado
- Politización de candidaturas judiciales
Además, advierten sobre una presión operativa y financiera para el INE, lo que podría afectar la organización del proceso.
Buscan corregir fallas previas
La propuesta surge tras críticas a ejercicios anteriores de elección judicial, donde se detectaron problemas en la evaluación de perfiles y baja deliberación pública.
Incluso dentro del propio oficialismo se ha reconocido que el modelo requiere ajustes para garantizar mayor calidad técnica en los aspirantes.
Separar lo judicial de lo político
Uno de los ejes de la iniciativa es evitar que la elección de jueces quede mezclada con dinámicas partidistas, lo que podría influir en la decisión ciudadana.
La intención es construir un proceso con mayor enfoque en la idoneidad y experiencia de los candidatos, más que en factores políticos.
Debate en el Congreso
La propuesta se suma a otras discusiones dentro de Morena sobre la viabilidad de modificar el calendario electoral, incluso con versiones encontradas entre legisladores.
Mientras algunos impulsan el aplazamiento, otros han negado que exista un acuerdo definitivo para cambiar la fecha.
Reforma bajo revisión
La reforma judicial aprobada previamente es uno de los cambios más profundos al sistema de justicia en México, al introducir la elección por voto popular de jueces y magistrados.
Sin embargo, su implementación ha generado cuestionamientos sobre transparencia, perfiles y funcionamiento del proceso.
Escenario abierto
La iniciativa deberá ser discutida en el Congreso, donde se definirá si avanza o no el cambio de calendario.
El resultado será clave para el futuro del modelo de elección judicial y para la forma en que se organizarán los próximos comicios en México.


