A poco más de un mes del arranque del Mundial 2026, la plataforma Airbnb reconoció que la demanda de hospedaje en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey se mantiene por debajo de lo esperado.
El director de Asuntos Públicos de la empresa para la región, Jorge Valderrama, admitió que el comportamiento de las reservas ha sido más lento de lo previsto, lo que ha generado dudas sobre el ritmo de ocupación en las principales sedes del torneo.
Esperan repunte de última hora
Pese al arranque lento, la compañía mantiene una postura optimista y anticipa que la demanda podría incrementarse a partir del 11 de mayo, impulsada por decisiones de viaje de último momento.
El fenómeno responde a un patrón común en este tipo de eventos, donde muchos aficionados reservan hasta tener confirmados boletos o itinerarios, lo que retrasa el crecimiento anticipado de las cifras.
Inquietud entre anfitriones
La baja demanda ya genera preocupación entre anfitriones, quienes realizaron inversiones en remodelaciones, equipamiento y adecuaciones para recibir turistas durante el torneo.
El temor principal es no alcanzar los ingresos proyectados, especialmente en un contexto donde se esperaba una ocupación elevada desde semanas previas al evento.
Expectativa económica se mantiene
A pesar del escenario actual, Airbnb insiste en que el flujo de visitantes aumentará conforme se acerque el Mundial, considerado uno de los eventos deportivos más importantes a nivel global.
La empresa subraya que la derrama económica no solo impactará el hospedaje, sino también sectores como comercio, servicios y actividades locales, lo que mantiene altas las expectativas en torno al torneo.
Un mercado que se mueve a última hora
Especialistas del sector turístico coinciden en que el comportamiento actual no necesariamente refleja un fracaso, sino una dinámica distinta: los viajes para el Mundial suelen organizarse cerca de la fecha de los partidos, lo que provoca un crecimiento tardío en las reservas.
Esto implica que el verdadero pulso del mercado se definirá en las semanas previas al arranque, cuando se concentren las decisiones finales de los aficionados.


