La posibilidad de una tregua en Medio Oriente vuelve a tambalearse, después de que Hezbollah rechazara este jueves el más reciente acuerdo de paz. La posibilidad de una tregua en Medio Oriente vuelve a tambalearse, después de que el grupo chií Hezbollah rechazara este jueves el más reciente acuerdo de alto el fuego impulsado entre Israel y el gobierno libanés.
El líder de la organización, Naim Kassem, manifestó que aceptar las condiciones del acuerdo —que incluyen la retirada de combatientes del sur de Líbano— equivaldría a una “rendición”. En un mensaje transmitido por televisión, afirmó que no habrá cese de la resistencia mientras continúe la ocupación israelí. “Lo que nos preocupa es el fin de la agresión, el alto el fuego y la retirada de Israel”, declaró. “No asumimos ningún compromiso con ninguna parte para dejar de resistir mientras haya ocupación.
En tanto nuestros pueblos no estén seguros y sean bombardeados y destruidos, y nuestra gente sea asesinada, el norte de Israel no será seguro”. Mientras tanto, las autoridades libanesas reportaron al menos cuatro muertos en ataques israelíes recientes, mientras que la misión de la ONU confirmó la muerte de un casco azul serbio tras el impacto de un mortero en Marjayoun.
Otros dos elementos resultaron heridos en el incidente, cuyo origen —Israel o Hezbollah— no ha sido aclarado. En paralelo, ataques con drones y bombardeos aéreos golpearon distintas zonas del país, incluyendo Maaroub y el valle de la Bekaa, dejando más víctimas y heridos.
Israel, por su parte, no ha comentado los hechos, aunque ha reiterado advertencias para que civiles no ingresen a zonas bajo operaciones militares. La escalada en Líbano complica los esfuerzos internacionales por contener una guerra regional más amplia, particularmente en un momento en que el estrecho de Ormuz —clave para el tránsito global de petróleo y gas— permanece prácticamente cerrado, generando impacto en la economía mundial.
Irán ha dejado claro que cualquier tregua debe incluir a Líbano. Por otro lado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mantiene su intención de continuar la ofensiva hasta neutralizar a Hezbollah como amenaza.
Desde Washington, el presidente Donald Trump restó dramatismo al estancamiento diplomático, al señalar que en la región “un alto el fuego es cuando disparas de una manera más moderada”.


