Con 349 votos a favor y 128 en contra, la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Ingresos de la Federación para 2026, tras un debate que se prolongó durante horas.
El dictamen conserva la mayoría de los planteamientos originales enviados por el Ejecutivo federal, con ligeras modificaciones impulsadas por la mayoría de Morena y sus aliados.
La aprobación establece los lineamientos fiscales y la capacidad de endeudamiento que el Gobierno utilizará durante el próximo año.
Recursos, deuda y proyecciones económicas
El paquete aprobado prevé ingresos totales por 10.1 billones de pesos, de los cuales 5.8 billones provendrán de impuestos.
Además, el Gobierno federal queda autorizado para contratar deuda interna neta por 1.8 billones de pesos, lo que equivale a cerca del 52% del PIB proyectado para 2026.
En tanto, los ingresos petroleros se estiman en 1.2 billones de pesos, impulsados por el precio promedio de la mezcla mexicana calculado en 64.3 dólares por barril.
Oposición critica el endeudamiento
Diputados del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano cuestionaron la falta de una reforma fiscal integral, al considerar que la propuesta se apoya excesivamente en el endeudamiento.
Advirtieron que el aumento de los pasivos públicos podría traducirse en presiones financieras futuras y que no se están generando nuevas fuentes de ingreso sostenible.
A pesar de las críticas, el bloque oficialista defendió la estrategia económica señalando que el endeudamiento servirá para mantener programas sociales y obras prioritarias del Gobierno federal.
Próximos pasos en el Senado
Tras su aprobación en San Lázaro, la Ley de Ingresos fue turnada al Senado de la República, donde deberá discutirse y ratificarse antes del 31 de octubre.
En paralelo, las comisiones revisarán las reservas presentadas por los grupos opositores para definir posibles ajustes al proyecto final.
Impuestos saludables
El paquete incluye incrementos al IEPS sobre refrescos, tabaco, apuestas y videojuegos violentos, medidas conocidas como “impuestos saludables”.
Estas modificaciones buscan fomentar hábitos más saludables y generar ingresos adicionales que fortalezcan el presupuesto del sector salud.


