La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que pretende incrementar la inversión en infraestructura, especialmente en proyectos estratégicos de transporte, energía y conectividad, con el objetivo de estimular la economía y responder a la desconfianza que, según ella, existe en algunos sectores de la iniciativa privada.
Sheinbaum detalló que esta ampliación sería financiada con recursos públicos y asociaciones con el sector social, al tiempo que se busca generar condiciones más atractivas para la participación de inversionistas privados.
Motivos detrás de la decisión
El planteamiento de ampliar la inversión gubernamental responde, en palabras de la presidenta, a la percepción de que ciertos proyectos de largo plazo no han recibido el respaldo esperado de capital privado, debido a “incertidumbres en torno al retorno de inversión y a los marcos regulatorios”.
Señaló que la presencia del Estado en mayor proporción puede mitigar riesgos para los inversionistas, al ofrecer señales claras de continuidad y compromiso institucional con las obras públicas.
Sectores prioritarios para la ampliación
Entre los sectores que Sheinbaum destacó como prioritarios para la ampliación de inversión se encuentran:
• Infraestructura de transporte, con enfoque en la modernización de caminos, puertos y ferrocarriles.
• Proyectos energéticos renovables y de transmisión, con el propósito de fortalecer la matriz energética.
• Obras de conectividad digital y tecnológica para potenciar la inclusión y competitividad.
La mandataria afirmó que estas áreas no solo contribuirán al crecimiento económico, sino que también mejorarán la eficiencia y la calidad de vida de la población.
Reacción de la iniciativa privada
Empresarios y cámaras del sector privado han expresado preocupaciones sobre el clima de inversión, apuntando a factores como la regulación, la seguridad jurídica y la claridad en los plazos de contratación.
Aunque algunos sectores ven con interés la ampliación de infraestructura, también han manifestado que esperan mecanismos transparentes de colaboración que garanticen certidumbre para los recursos que aporten.
Marco de cooperación público-privada
Sheinbaum reiteró que la estrategia no pretende desplazar al sector privado, sino más bien estimular su participación a través de mejores condiciones y marcos de colaboración que compartan riesgos y beneficios entre gobierno y empresas.
La presidenta mencionó que uno de los objetivos es fortalecer modelos de asociación público-privada, específicamente en proyectos de alto impacto social y económico.
Inversión pública como catalizador
Ante la percepción de desconfianza en la iniciativa privada, Claudia Sheinbaum propone ampliar la inversión pública en infraestructura y promover condiciones que potencialmente atraigan mayor participación privada.
La iniciativa busca dinamizar sectores clave mediante obras que, en su visión, impulsarán la economía y reafirmarán el compromiso institucional con el desarrollo.
Infraestructura y crecimiento económico
La inversión en infraestructura suele ser considerada un motor del crecimiento económico, dado que genera empleos, mejora la competitividad y reduce costos logísticos.
En México, los gobiernos han recurrido históricamente a asociaciones de sector público y privado para llevar a cabo proyectos de gran escala, aunque la proporción de capital privado varía según las condiciones de mercado y los marcos regulatorios vigentes.
El planteamiento de Sheinbaum se inscribe en este contexto, proponiendo un equilibrio entre inversión pública fuerte y participación privada con mayor certeza.


