Canadá acordó reducir su arancel del 100% a los automóviles eléctricos chinos a cambio de una significativa rebaja en los gravámenes que Beijing impone a productos agrícolas canadienses.
Se trata de un giro estratégico que busca reactivar el comercio bilateral tras años de tensiones.
El anuncio fue hecho por el primer ministro canadiense, Mark Carney, al término de dos días de reuniones con líderes chinos en Beijing. Como parte del acuerdo, se establecerá un límite anual inicial de 49 mil vehículos eléctricos chinos que podrán exportarse a Canadá, cifra que aumentará gradualmente hasta alcanzar unos 70 mil en un plazo de cinco años.
A cambio, China reducirá el arancel final a las semillas de canola —uno de los principales productos de exportación de Canadá— de alrededor del 84% a un 15%.
“Han sido dos días históricos y productivos. Tenemos que entender las diferencias entre Canadá y otros países, y centrar nuestros esfuerzos para trabajar juntos en los aspectos en los que coincidimos”, declaró Carney en una conferencia de prensa al aire libre, con un parque y un estanque congelado como telón de fondo.
Mark Carney se reúne con Xi Jinping: ¿de qué hablaron?
Más temprano, Carney se reunió con el presidente chino, Xi Jinping, en el Gran Salón del Pueblo. Ambos mandatarios se comprometieron a mejorar los lazos bilaterales tras varios años de fricciones comerciales y diplomáticas.
Xi recordó que el acercamiento comenzó en octubre pasado, durante una reunión informal en Corea del Sur.
“Se puede decir que nuestra reunión del año pasado abrió un nuevo capítulo en el camino hacia la mejora de las relaciones entre China y Canadá”, afirmó el presidente chino.
Carney, primer primer ministro canadiense que visita China en ocho años, sostuvo que una relación más sólida ayudará a fortalecer un sistema de gobernanza global que, dijo, está “bajo gran presión” por las crecientes tensiones comerciales y el auge de acuerdos regionales.
Autos más baratos y nuevas inversiones
Para responder a las preocupaciones de las automotrices y los sindicatos canadienses, Carney señaló que el límite inicial de importaciones equivale a apenas el 3% de los 1,8 millones de vehículos que se venden cada año en el país. Además, adelantó que se espera que China comience a invertir en la industria automotriz canadiense en un plazo de tres años.
Más de la mitad de los autos eléctricos chinos exportados a Canadá tendrían un precio inferior a los 35 mil dólares canadienses (unos 25 mil dólares estadounidenses) dentro de cinco años, lo que los hará más accesibles para los consumidores.
“Estamos construyendo una nueva parte de nuestra industria automotriz, fabricando los autos del futuro en colaboración y ofreciendo autos asequibles para los canadienses en un momento en que la asequibilidad es una prioridad”, afirmó Carney.


