El acuerdo entre Grupo Carso y Pemex para desarrollar el campo Ixachi se convirtió en el más grande que ha registrado la empresa de Carlos Slim en al menos los últimos 10 años, marcando un punto de inflexión en su participación dentro del sector energético.

El proyecto contempla la perforación de hasta 32 pozos bajo un esquema de servicios financiados, con un valor máximo de mil 991 millones de dólares a ejecutarse en un periodo de tres años, una cifra que rebasa ampliamente los contratos previos que la firma había logrado con la petrolera estatal.

Este salto no es menor. Anteriormente, los acuerdos más grandes entre ambas partes rondaban entre 900 y 920 millones de dólares, lo que evidencia un crecimiento acelerado en la escala de los proyectos asignados a la empresa del magnate mexicano.

El nivel más alto en una década

El impacto inmediato de este contrato se refleja en el “backlog” de la compañía, indicador que mide el valor de los proyectos comprometidos a futuro.

Directivos de Grupo Carso confirmaron que este indicador alcanzó su punto más alto en al menos una década, impulsado principalmente por el desarrollo de Ixachi, considerado uno de los campos de gas natural más relevantes del país.

A este crecimiento se suman otros proyectos de infraestructura, como obras ferroviarias en Saltillo y contratos de construcción por más de 10 mil millones de pesos, lo que fortalece la diversificación del grupo más allá del sector energético.

Una relación estratégica en expansión

El aumento en el valor de los contratos refleja una relación cada vez más estrecha entre Pemex y las empresas vinculadas a Carlos Slim, en un momento en que la petrolera busca acelerar el desarrollo de campos clave sin asumir completamente la carga financiera.

Este modelo ha llevado a la incorporación de esquemas donde el sector privado participa en el financiamiento y ejecución, mientras la empresa estatal mantiene control o participación relevante en los activos.

El caso de Ixachi es especialmente significativo, ya que forma parte de la estrategia para incrementar la producción de gas natural, un recurso clave para la seguridad energética del país ante la creciente demanda interna.

Producción y proyección del negocio

Además del megaproyecto en Ixachi, Grupo Carso mantiene presencia en otros campos como Ichalkil y Pokoch, donde se proyecta una producción de 25 mil barriles diarios en el corto plazo y hasta 35 mil barriles hacia 2027, consolidando su papel dentro de la industria.

El tamaño del nuevo contrato y la expansión de su cartera colocan a la empresa en una posición privilegiada dentro del mercado energético nacional, con capacidad para influir en proyectos de gran escala.

Lo que se perfila en el sector

El fortalecimiento de estos acuerdos anticipa un escenario en el que Pemex continuará recurriendo a alianzas con grandes corporativos para impulsar su producción y desarrollar infraestructura estratégica.

Para Grupo Carso, esto representa una oportunidad para consolidarse como uno de los actores más relevantes en servicios petroleros en México, aunque también abre cuestionamientos sobre la concentración de contratos y el papel de otros competidores en el sector.