Los jefes de defensa de la OTAN celebraron este miércoles una reunión virtual para analizar posibles garantías de seguridad a favor de Ucrania, en medio de los esfuerzos internacionales por abrir la vía hacia un eventual acuerdo de paz tras más de tres años de guerra con Rusia.

El encuentro, presidido por el almirante italiano Giuseppe Cavo Dragone, presidente del Comité Militar de la OTAN, reunió a 32 mandos de defensa de los países aliados. Entre los participantes destacó el general estadounidense Alexus Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa, mientras Washington impulsa la diplomacia para detener los combates.

Sin embargo, Moscú rechazó de inmediato cualquier iniciativa que busque resolver asuntos de seguridad sin su participación.

“No podemos estar de acuerdo con el hecho de que ahora se proponga resolver cuestiones de seguridad colectiva sin la Federación Rusa. Esto no funcionará”, advirtió el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov. “Rusia asegurará sus intereses legítimos de manera firme y dura”.

UCRANIA PIDE GARANTÍAS SÓLIDAS

El presidente Volodímir Zelenskyy reiteró que Kiev necesita compromisos militares claros para evitar futuras agresiones.

“Necesitamos fuertes garantías de seguridad para asegurar una paz verdaderamente segura y duradera”, afirmó en Telegram, poco después de que ataques rusos con misiles y drones golpearan seis regiones, dejando al menos 15 heridos en Sumy y Odesa, incluidos tres niños.

La propuesta de los aliados europeos contempla la creación de una fuerza multinacional de respaldo, apoyada por una coalición de 30 países, entre ellos Japón y Australia. No obstante, el papel que desempeñaría Estados Unidos sigue siendo incierto, especialmente después de que Donald Trump descartara enviar tropas estadounidenses a Ucrania.

DIPLOMACIA EN MARCHA, PERO CON OBSTÁCULOS

Trump aseguró que trabaja en una reunión entre Vladímir Putin y Zelenskyy, aunque el Kremlin no ha confirmado avances. 

Francia propuso Ginebra como sede, y Suiza manifestó su disposición a acoger el encuentro. Sin embargo, la presencia de Putin enfrenta un obstáculo mayor: la orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) emitida en 2023 por presuntos crímenes de guerra.

Más de 100 países están obligados legalmente a detenerlo si pisa su territorio. Ante ello, Suiza analiza solicitar una exención a la CPI para permitir el ingreso del mandatario ruso en caso de cumbre.

Mientras tanto, los ataques rusos contra infraestructura civil y energética en Ucrania mantienen viva la presión sobre Kiev y sus aliados, que insisten en endurecer sanciones contra Moscú hasta que la diplomacia logre resultados.