Hoy, la presidenta Claudia Sheinbaum llamó a mantener la calma y esperar el curso de las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos, luego de que Donald Trump anunciara la suspensión inmediata de todos los acuerdos con Canadá.
Esto, claramente, desató un nuevo episodio de tensión en América del Norte.
Una ruptura a través de redes sociales
El mandatario estadounidense publicó anoche en Truth Social que “todas las negociaciones comerciales con Canadá quedan terminadas”, tras acusar al gobierno de Ontario de usar de forma fraudulenta la imagen del expresidente Ronald Reagan en una campaña contra los aranceles.
Según la Fundación Ronald Reagan, el anuncio canadiense manipuló audio y video de un discurso de 1987 para mostrar falsamente al exmandatario criticando las políticas arancelarias, por lo que la organización evalúa acciones legales.
Ante esta situación, Sheinbaum aseguró que su gobierno mantendrá una posición prudente.
“Vamos a esperar. Vamos a esperar cómo avanza la relación con Canadá. En el caso de México, vamos muy adelantados”, señaló.
México y Estados Unidos: pendientes por solucionar
La mandataria informó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, participará la próxima semana en la cumbre del Foro Económico Asia-Pacífico (APEC), donde se prevé que mantenga reuniones con la administración estadounidense para avanzar en la agenda comercial bilateral.
“Ahí va a tener reuniones todavía con la administración del presidente Trump para cerrar algunos acuerdos que todavía nos falta”, añadió.
Sheinbaum declaró que las negociaciones con Estados Unidos “van muy bien” y que no existen motivos de preocupación en este momento.
Un conflicto tras otro, esa es la realidad de EU y Canadá
El conflicto entre Washington y Ottawa tiene lugar dos semanas después de la visita del primer ministro canadiense, Mark Carney, a la Casa Blanca, donde buscó aliviar las medidas proteccionistas impuestas por Trump. Pese a que el mandatario estadounidense lo elogió como “líder de clase mundial”, no ofreció concesiones sobre los aranceles al acero, aluminio y automóviles.
Aunque actualmente el 85% del comercio bilateral entre México, Estados Unidos y Canadá se mantiene libre de aranceles bajo el Tratado México–Estados Unidos–Canadá (T-MEC), las políticas de Trump han generado pérdidas de empleo y presión sobre las industrias canadienses, lo que amenaza con reconfigurar el equilibrio económico de la región.


