El Senado de Estados Unidos aprobó una resolución para revocar los aranceles comerciales impuestos por el presidente Donald Trump durante su administración.

La propuesta fue respaldada por 51 votos a favor y 47 en contra, con el apoyo de algunos senadores republicanos que rompieron filas con su partido.

Postura republicana y tensiones internas

El senador Rand Paul, uno de los impulsores de la medida, señaló que, aunque Trump redujo ciertos aranceles a China, “los niveles siguen siendo mucho más altos de lo que hemos tenido en décadas”, lo que afecta directamente a consumidores y exportadores del país.

Esta división muestra una creciente tensión dentro del Partido Republicano respecto a la política comercial de la Casa Blanca.

Sin efectos inmediatos

Pese a la aprobación del Senado, la resolución no tendrá efectos reales.

El mandatario puede vetarla y, además, la Cámara de Representantes, con mayoría republicana, ya ha adelantado que bloqueará cualquier intento similar, garantizando así la continuidad de la actual política arancelaria.

Consecuencias en el mercado interno

Especialistas advierten que los aranceles de Trump han generado aumentos en los costos de producción para sectores agrícolas e industriales, además de tensiones diplomáticas con países socios como Canadá, México y Brasil.

La situación podría afectar la competitividad de Estados Unidos en el comercio global si se mantiene sin modificaciones.