Estados Unidos podría lanzar en cualquier momento una ofensiva aérea contra instalaciones militares dentro de Venezuela, en lo que representaría una drástica escalada contra el régimen de Nicolás Maduro. Así lo reportaron este viernes el Miami Herald y The Wall Street Journal, citando fuentes cercanas a la Administración del expresidente Donald Trump.

De acuerdo con los medios, los bombardeos podrían ocurrir “en cuestión de días o incluso horas”.

No obstante, el diario neoyorquino precisó que “el presidente no ha tomado una decisión final sobre ordenar bombardeos en tierra”. La operación, según las fuentes citadas, busca presionar a Maduro para que abandone el poder y desmantelar las redes de narcotráfico vinculadas al llamado Cártel de Los Soles.

“Los potenciales blancos bajo consideración incluyen puertos y aeropuertos controlados por los militares que presuntamente se usan para traficar drogas, incluyendo instalaciones navales y pistas aéreas”, publicó The Wall Street Journal.

“Los potenciales blancos bajo consideración incluyendo puertos y aeropuertos controlados por los militares que presuntamente se usan para traficar drogas, incluyendo instalaciones navales y pistas aéreas, de acuerdo con uno de los funcionarios”.

Por su parte, el Miami Herald citó a un funcionario que aseguró que el tiempo de Maduro “se está agotando”, y que “hay más de un general dispuesto a capturarlo y entregarlo”. Sin embargo, los reportes aclaran que no está confirmado si el mandatario venezolano sería uno de los objetivos directos de la ofensiva.

La información emerge apenas días después de que Trump reiterara su compromiso para frenar el tráfico de drogas “por tierra”, tras casi dos meses de operaciones aéreas contra embarcaciones en el Pacífico y el Caribe, que han dejado al menos 61 muertos y tres sobrevivientes desde el 1 de septiembre.

“Por fin estamos librando una guerra contra los cárteles. Estamos librando una guerra como nunca antes la han visto, y vamos a ganar esa batalla. Ya la estamos ganando en el mar”, declaró el exmandatario durante un discurso a tropas estadounidenses en Japón.

El anuncio coincide con un nuevo pronunciamiento de la ONU, que acusó a Estados Unidos de “violar el derecho internacional” por sus recientes ataques marítimos, denunciando que las víctimas habrían sido ejecutadas extrajudicialmente.

Mientras tanto, el portaaviones USS Gerald Ford, la nave insignia y más avanzada de la flota estadounidense, se encuentra en tránsito hacia el mar Caribe y podría situarse frente a las costas venezolanas en cuestión de horas. El Departamento de Defensa confirmó su despliegue el pasado 27 de octubre, dentro de una estrategia para “combatir el narcotráfico en el Caribe y fortalecer la capacidad de intervención militar contra organizaciones criminales transnacionales”.

La operación incluye una flota ampliada con buques de asalto, destructores, un submarino y aeronaves de combate —entre ellas cazas F-35B y aviones de patrulla P-8—, conformando la mayor movilización naval de Estados Unidos en la región desde la invasión de Panamá en 1989.