Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura sobre la marcha de la llamada Generación Z, realizada el sábado 15 de noviembre, y aseguró que el objetivo central de la movilización no era llegar a Palacio Nacional, sino “generar confrontación” con las autoridades.
No eran jóvenes en su mayoría: afirma Sheinbaum
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum afirmó que una parte importante de los asistentes no correspondía a la generación que nombró la protesta. Dijo haber visto “caras conocidas”, entre ellas intelectuales y políticos como Acosta Naranjo y Fernando Belaunzarán, y señaló que, a diferencia de 2023, esta vez la concentración “no llenó el Zócalo”.
Según la mandataria, varios participantes acudieron equipados con esmeriles y ganzúas para intentar derribar la valla colocada frente a Palacio Nacional. La barrera, explicó, se instaló “para evitar la confrontación”.
“No nos vamos a rajar nunca”
Sheinbaum aseguró frente a la prensa que las agresiones verbales registradas el fin de semana en la protesta no la debilitarán.
“No nos van a doblar con gritarle leperadas a la presidenta”, afirmó, y añadió que se mantendrá “firme y fuerte con el pueblo” pese a las críticas surgidas el fin de semana.
De igual forma, acusó que existe una campaña para señalar que su gobierno reprime a los jóvenes, algo que rechazó. Además dio a conocer que solicitó a la fiscal capitalina, Bertha Alcalde, abrir investigaciones contra los presuntos grupos violentos que participaron en la movilización.
Indagan posible presencia del crimen organizado
Antes de finalizar su intervención, la mandataria también solicitó indagar si durante la marcha hubo presencia de miembros del crimen organizado, luego de que circularan videos con amenazas y se registraran hechos violentos.
Las autoridades analizarán las escenas difundidas y los ataques reportados para determinar si hubo participación de células criminales dentro de la manifestación de la autodenominada Generación Z.


