Donald Trump envió un mensaje claro al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski: debe responder a su plan de paz antes del próximo jueves.
Según Trump, la falta de una respuesta positiva podría derivar en nuevas sanciones económicas y políticas a Ucrania.
Afirmó que su propuesta representa una oportunidad para poner fin al conflicto, pero que no tolerará una negativa sin consecuencias.
Claves del plan de paz
El plan de Trump incluye una reducción del gasto militar de Ucrania, negociación de trozos del territorio en disputa y un alto al fuego supervisado por potencias internacionales.
Trump garantiza que su propuesta implicaría seguridad para Rusia, pero también preserva la soberanía ucraniana.
El objetivo, según él, es lograr una paz duradera que beneficie a ambas partes y reduzca el sufrimiento humano.
Reacciones y escepticismo
Analistas describen el ultimátum como una diplomacia agresiva que podría complicar más el conflicto en vez de resolverlo.
Algunos diplomáticos europeos han cuestionado la viabilidad del plan por considerar que ofrece demasiadas concesiones a Moscú.
Mientras tanto, entre aliados de Ucrania hay sorpresa y preocupación por el tono y la presión pública de Trump.
Riesgos para Ucrania
Aceptar el plan podría implicar compromisos territoriales o políticos complicados para Zelenski y su gobierno.
Por otro lado, rechazarlo podría desencadenar sanciones más agresivas o un aumento de la presión diplomática por parte de EE. UU.
El plazo otorgado por Trump supone una presión adicional que podría tensar las negociaciones y polarizar aún más a la comunidad internacional.
Juego político de Trump
Algunos analistas interpretan el ultimátum como parte de una estrategia electoral de Trump para reafirmar su perfil internacional y su posición como posible retorno al poder.
La movida también podría buscar posicionarlo como un “pacificador” ante una audiencia global, especialmente si logra que Ucrania acepte su plan.


