La iniciativa presentada pretende aumentar de nueve a quince los días oficiales de descanso en México.

Entre las fechas sugeridas se encuentran celebraciones como el 5 de mayo, el 10 de mayo, el 15 de mayo y el Día de Muertos.

La intención es brindar a la población trabajadora más espacios de descanso sin afectar sus días de vacaciones.

Relación con otros cambios laborales

La discusión de los feriados coincide con otras propuestas que buscan reducir la jornada laboral a 40 horas semanales.

El paquete legislativo busca mejorar la conciliación entre vida laboral y personal, así como disminuir el desgaste físico y emocional entre empleados.

De consolidarse, México se alinearía con modelos aplicados en países donde la productividad está asociada a mayores periodos de recuperación.

Beneficios y ajustes esperados

Trabajadoras y trabajadores podrían disponer de más días libres al año sin descuentos en sus prestaciones.

Expertos señalan que los descansos adicionales pueden fomentar bienestar emocional, fortalecer vínculos familiares y reducir niveles de estrés.

Para empresas y dependencias públicas, el cambio implicaría ajustar calendarios de operación, sin que ello signifique una disminución obligada en la productividad.

Proceso legislativo en marcha

El proyecto se encuentra en análisis dentro de comisiones del Congreso.

Diputados y senadores revisan los costos, beneficios y la viabilidad de implementar los nuevos descansos a partir de 2026.

Una vez discutido, podría avanzar al pleno para su votación.

Comparación con otros países

México es uno de los países de América Latina con menos feriados oficiales.

La propuesta busca colocarlo más cerca de naciones que reconocen más días libres y promueven una cultura laboral orientada al bienestar integral.