El gobierno federal realizó cambios a la reforma de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y

Exportación después de varias mesas de diálogo con sectores productivos.

Los ajustes incluyen reducciones en diversas fracciones arancelarias, lo que suaviza la propuesta inicial que provocó preocupación en ramas como la automotriz, la metalmecánica y la textil.

La administración aclaró que los aranceles buscan fortalecer la producción nacional, aunque admitió que continuará revisando sectores donde la dependencia de insumos extranjeros es estructural.

Temor por encarecimiento de insumos

Analistas económicos coinciden en que, aun con los cambios, los nuevos aranceles podrían elevar los costos de producción para empresas que dependen de autopartes, componentes electrónicos, metales y plásticos provenientes de Asia.

El incremento de costos podría trasladarse al consumidor final, generando presiones adicionales sobre la inflación en sectores con alta sensibilidad de precios.

Importaciones desde Asia superan a las del T-MEC

Durante 2025, México incrementó sustancialmente sus compras a Asia hasta superar el volumen importado desde Estados Unidos y Canadá.

Este fenómeno revela un cambio profundo en la estructura comercial del país y complica los esfuerzos por sustituir insumos, pues buena parte no se fabrica en México ni existe capacidad inmediata para producirlos.

Especialistas advierten que la dependencia de China es hoy mayor que la que México mantiene con sus propios socios del T-MEC, lo que podría limitar el éxito de cualquier estrategia arancelaria.

Sectores vulnerables y posibles efectos

Ramales como el automotriz, manufactura avanzada, metalmecánico y plásticos son los más expuestos a los ajustes arancelarios, debido a su uso intensivo de insumos importados.

Empresas de estos sectores podrían enfrentar reconfiguración de presupuestos, renegociación de proveedores o aumentos de precios, reduciendo su competitividad en mercados internacionales.

Política comercial en revisión

La estrategia arancelaria forma parte del intento del gobierno por impulsar el llamado Plan México, enfocado en fortalecer cadenas productivas internas y reducir la dependencia de mercados con los que no existe tratado comercial.

Aunque se descartó que la medida esté dirigida específicamente contra China, funcionarios reconocieron que la política seguirá ajustándose para evitar afectaciones severas a la industria.