La Comisión de Marina del Senado de la República decidió poner en pausa la discusión para autorizar el ingreso de efectivos militares de Estados Unidos a México. Esta medida surge tras los recientes acontecimientos en Venezuela, que incluyen la captura de Nicolás Maduro y una intervención militar en dicho país, factores que han generado cautela en el legislativo mexicano.
La sesión programada para este lunes 5 de enero, donde se votaría el dictamen, fue cancelada por la presidencia de la Comisión de Marina, encabezada por el senador Carlos Lomelí.
Por su parte, el senador Manuel Huerta confirmó que la suspensión busca otorgar un “tiempo prudente” para realizar un análisis más profundo sobre la conveniencia de la presencia de fuerzas extranjeras en el país dadas las circunstancias actuales en la región.
A pesar de la pausa, la solicitud original enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum especifica que la presencia de los militares estadounidenses tiene fines estrictamente de adiestramiento. El plan contempla la llegada de 29 elementos de élite:
- 19 integrantes de los Navy SEAL’s.
- 10 miembros del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales.
La delegación llegaría a bordo de una aeronave Hércules C-130 para participar en el ejercicio “Mejorar la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales”, diseñado para fortalecer las unidades de la Armada de México mediante el intercambio de conocimientos tácticos y coordinación operativa.
El periodo de estancia previsto se fijó originalmente del 19 de enero al 15 de abril de 2026. La solicitud enfatiza que los efectivos no participarían en operativos de combate ni en acciones contra el crimen organizado, limitándose exclusivamente a la capacitación técnica de las fuerzas de élite mexicanas. No obstante, hasta que el Senado defina una nueva fecha para retomar el debate, el proyecto permanece en suspenso.


