La Casa Blanca confirmó que el presidente Donald Trump recibirá este jueves a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado en una reunión oficial que se llevará a cabo en Washington.
El encuentro se da en un momento clave para la política estadounidense hacia Venezuela, tras recientes movimientos diplomáticos y el endurecimiento del discurso contra el régimen venezolano.
Funcionarios estadounidenses señalaron que la reunión forma parte de una serie de contactos con actores políticos venezolanos, con el objetivo de evaluar escenarios relacionados con una transición democrática y el futuro institucional del país sudamericano.
Perfil político de María Corina Machado
María Corina Machado es una de las figuras más visibles de la oposición venezolana y ha mantenido una postura críticamente frontal contra el chavismo durante más de una década.
Su agenda se ha centrado en la denuncia de violaciones a derechos humanos, la exigencia de elecciones libres y la presión internacional contra el régimen.
En los últimos meses, Machado ha intensificado sus gestiones ante gobiernos extranjeros para obtener respaldo político y diplomático, especialmente de Estados Unidos, al que considera un actor clave en la resolución de la crisis venezolana.
Postura previa de Trump
Días antes del anuncio del encuentro, Trump había declarado públicamente que no veía a Machado como una opción inmediata para encabezar el futuro político de Venezuela, al considerar que no contaba con el respaldo suficiente dentro del país.
Sin embargo, también afirmó que estaba dispuesto a escucharla y dialogar directamente con ella para conocer su visión sobre el rumbo que debería tomar Venezuela.
Estas declaraciones generaron expectativa sobre el tono y los alcances reales de la reunión, que podría redefinir la relación entre Washington y sectores de la oposición venezolana.
Política del encuentro
El diálogo entre Trump y Machado ocurre en un contexto de alta tensión regional, con Venezuela bajo presión internacional y con Estados Unidos evaluando nuevas estrategias diplomáticas.
Analistas consideran que la reunión podría servir para enviar señales tanto al régimen venezolano como a la comunidad internacional sobre la postura que adoptará Washington en los próximos meses.
Reunión bajo escrutinio
La cita en la Casa Blanca será observada de cerca por gobiernos latinoamericanos y por sectores de la oposición venezolana, que esperan definiciones claras sobre el papel que Estados Unidos jugará en el futuro político del país.


