Gómez enfatizó que la apertura que se busca tiene como objetivo incorporar voces de distintos partidos y legisladores antes de que la reforma electoral sea sometida a votación en el pleno de la Cámara. Sin embargo, reveló que las discusiones y ajustes al proyecto se están llevando a cabo de manera discreta entre representantes de las distintas fuerzas políticas, con la intención de alcanzar puntos de consenso que permitan su aprobación.
El diputado señaló que este proceso en privado forma parte de una estrategia de negociación política que busca evitar desacuerdos abiertos y fracturas dentro de las coaliciones y grupos parlamentarios.
Negociación “a puerta cerrada”
Aunque el proceso de negociación se realiza fuera del escrutinio público, Gómez aseguró que ello no significa falta de transparencia, sino una etapa de construcción de acuerdos técnicos y políticos antes de hacer públicos los contenidos finales de la reforma.
Según el presidente de la Cámara baja, el objetivo es permitir que las diferentes visiones y propuestas sean consideradas antes de su discusión en el pleno, de modo que cuando el proyecto sea presentado, cuente con mayores posibilidades de obtener el respaldo necesario para avanzar en el proceso legislativo.
Reacción de las bancadas
Gómez comentó que varias bancadas han mostrado disposición para dialogar y aportar a la discusión de la reforma electoral, aunque existen diferencias en puntos clave que aún deben ser ajustados antes de que se haga público el documento final.
Algunos grupos legislativos han expresado previamente su interés en incorporar mecanismos de consulta ciudadana, ajustes en la representación proporcional y criterios de financiamiento político, aunque las propuestas finales todavía están bajo análisis.
La insistencia de Gómez en torno a la reforma
La reforma electoral ha sido uno de los temas más debatidos en el Congreso en las últimas semanas, con posiciones encontradas sobre aspectos como la reducción de diputados plurinominales, la estructura del Instituto Nacional Electoral y la participación de mexicanos en el extranjero en procesos electorales.
La insistencia de Gómez sobre la apertura al diálogo busca amortiguar diferencias y evitar que la discusión pública derive en confrontaciones que dificulten la construcción de mayorías.
El camino de una reforma constitucional
Para que una reforma electoral —que implica modificaciones a la Constitución— sea aprobada, se requiere mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso y, en su caso, la aprobación de legislaturas estatales, lo que obliga a los impulsores del proyecto a construir consensos amplios entre diversas fuerzas políticas.


