El gobierno de Estados Unidos ordenó la evacuación de personal no esencial y familiares de su embajada en la capital libanesa, en una decisión que responde al aumento de tensiones con Irán y a la creciente incertidumbre en Medio Oriente.

La medida fue adoptada tras una evaluación de seguridad del Departamento de Estado, que determinó reducir temporalmente la presencia diplomática en Beirut para minimizar riesgos. Aunque la embajada continuará operando, lo hará con un equipo limitado enfocado en funciones esenciales y en la atención consular básica para ciudadanos estadounidenses.

Salida escalonada y operación limitada

De acuerdo con reportes locales, decenas de empleados y sus familiares comenzaron a salir del país en vuelos comerciales, mientras que otros lo harán de forma escalonada en los próximos días. Las autoridades estadounidenses precisaron que la orden no implica el cierre de la sede diplomática, sino un ajuste preventivo ante un entorno volátil.

Funcionarios subrayaron que este tipo de decisiones forman parte de protocolos habituales cuando se eleva el nivel de riesgo en una región. La prioridad, señalaron, es garantizar la seguridad del personal sin suspender por completo las operaciones diplomáticas.

Un escenario regional cada vez más delicado

La evacuación ocurre en un momento de fricción creciente entre Washington y Teherán. En semanas recientes se han intensificado las advertencias cruzadas y los movimientos estratégicos en distintos puntos de Medio Oriente, lo que ha elevado la preocupación internacional por una posible escalada.

Si bien no se ha anunciado una acción militar inmediata, el ambiente de tensión ha llevado a Estados Unidos a revisar la seguridad de sus representaciones diplomáticas en la región. Analistas consideran que la reducción de personal también envía una señal política sobre la gravedad del momento.

Por ahora, el gobierno estadounidense aseguró que la medida es temporal y que la situación será monitoreada de forma constante para determinar los siguientes pasos.