La senadora Yeidckol Polevnsky, del Partido del Trabajo, y el senador de Morena Miguel Ángel Yunes Márquez solicitaron licencia para separarse de sus funciones, por lo que no participarán en la discusión ni en la votación del llamado Plan B electoral en el Senado.

La decisión se dio el 25 de marzo de 2026, en la antesala de una sesión clave en la que se prevé debatir la reforma impulsada por el Ejecutivo, lo que coloca sus ausencias en un momento políticamente relevante.

Licencias con tiempos distintos

En el caso de Polevnsky, la licencia fue solicitada por dos días, lo que la deja fuera específicamente de la jornada en la que se discutirá el dictamen.

Por su parte, Yunes Márquez pidió separarse del cargo por un periodo más amplio, del 25 de marzo al 15 de abril, lo que implica que tampoco estará presente en la votación del proyecto.

Entran suplentes al pleno

Tras la aprobación de ambas licencias, el Senado dio paso a la incorporación de sus suplentes, quienes asumirán sus funciones durante este periodo.

En el caso de Polevnsky, se integró Denisse Ortiz Pérez, mientras que el escaño de Yunes Márquez fue ocupado por su padre, Miguel Ángel Yunes Linares, quien participará en la sesión donde se discutirá la reforma.

Ausencias en momento clave

La salida temporal de ambos legisladores ocurre en un contexto donde el Plan B enfrenta una votación cerrada, en la que cada voto resulta determinante para su aprobación.

Además, la ausencia de legisladores del Partido del Trabajo ha generado incertidumbre sobre el respaldo completo a la iniciativa, ya que su participación es relevante para alcanzar las mayorías necesarias en el Senado.

Movimiento que reconfigura la votación

La decisión de solicitar licencia en este momento modifica la correlación de fuerzas dentro del pleno, ya que los suplentes podrían tener posturas distintas frente a la reforma.

Este ajuste ocurre justo antes de una discusión clave, donde el resultado dependerá de la suma de votos y de la posición que adopten los distintos bloques políticos frente al Plan B electoral.