Donald Trump lanzó una dura amenaza contra Irán, luego de que durante el funeral del ayatolá Alí Jamenei se escucharan consignas que llamaban a asesinarlo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura amenaza contra Irán luego de que durante el funeral del ayatolá Alí Jamenei se exhibieran pancartas y se escucharan consignas que llamaban a asesinarlo, así como al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
A través de Truth Social, el mandatario aseguró que “1.000 misiles están listos y cargados” contra la República Islámica si Teherán cumple sus amenazas, en un nuevo episodio que agrava la crisis en Medio Oriente. La advertencia ocurrió mientras Washington exige a Irán garantizar públicamente la libre navegación por el estrecho de Ormuz.
Teherán, sin embargo, mantiene su postura de controlar el paso y cobrar tarifas a los buques que lo crucen, rompiendo con décadas de precedentes que consideran al estrecho una vía marítima internacional. El clima de tensión aumentó tras la guerra iniciada a finales de febrero, que dejó la muerte del líder supremo iraní y desencadenó una serie de ataques entre ambas naciones y otros países de la región.
Aunque existe un frágil acuerdo de alto el fuego, Estados Unidos sostiene que facciones iraníes intentaron sabotearlo, mientras el nuevo líder supremo, el ayatolá Moytabá Jamenei, insiste en que el país permanece unido. Además del conflicto militar, persisten las diferencias sobre el programa nuclear iraní.
Funcionarios estadounidenses reiteraron que cualquier acuerdo requerirá que Teherán entregue sus reservas de uranio altamente enriquecido y cese los ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz. Irán rechazó ambas condiciones y acusó a Washington de incumplir el acuerdo provisional al endurecer las sanciones sobre sus exportaciones de petróleo.
En paralelo, Qatar y Omán mantienen contactos con autoridades iraníes para buscar una salida negociada, mientras Estados Unidos continúa recomendando a los buques comerciales evitar aguas iraníes y navegar por la ruta meridional de Omán, en una región donde la estabilidad sigue pendiendo de un hilo.


