El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, visitó este lunes la Zona Desmilitarizada (DMZ) que separa a las dos Coreas, al iniciar una gira de dos días en Corea del Sur centrada en fortalecer la cooperación en materia de seguridad y defensa ante las crecientes tensiones con Corea del Norte.
Acompañado por el ministro surcoreano de Defensa, Ahn Gyu-back, Hegseth asistió a una sesión informativa en el Puesto de Observación Ouellette, un sitio emblemático situado cerca de la línea de demarcación militar. El lugar ha sido visitado por varios mandatarios estadounidenses, incluido Donald Trump en 2019, durante su primer mandato. Desde ahí, los funcionarios observaron el territorio norcoreano y dialogaron con soldados estadounidenses destacados en la zona.
Posteriormente, ambos ministros recorrieron la aldea de Panmunjom, donde se firmó el armisticio que puso fin a los combates de la Guerra de Corea (1950-1953). Según el Ministerio de Defensa surcoreano, la visita “reafirmó la firme postura de defensa combinada y la estrecha coordinación” entre Seúl y Washington.
COREA DEL NORTE CONTINÚA CON SU ENFOQUE NUCLEAR
Aunque Hegseth no hizo mención directa a Corea del Norte, su visita se produce en un momento en que Pyongyang continúa acelerando sus programas de armas nucleares y misiles, ignorando los llamados al diálogo por parte de Estados Unidos y Corea del Sur.
En paralelo, los jefes del Estado Mayor Conjunto de ambos países, el general Jin Yong-sung por Corea del Sur y el general Dan Caine por Estados Unidos, supervisaron un vuelo combinado de cazas F-16 sobre la base estadounidense de Pyeongtaek, en una demostración de fuerza que el Ministerio de Defensa surcoreano calificó como una muestra de la “inquebrantable postura de defensa” de la alianza.
Hegseth y Ahn, quienes ya habían coincidido el sábado en una reunión ministerial en Malasia, participarán el martes 4 de noviembre en las conversaciones anuales de defensa entre ambos países en Seúl. Los temas clave incluirán el aumento del gasto militar surcoreano y el avance del plan para transferir el control operativo en tiempos de guerra a un comando binacional liderado por un general surcoreano.
TENSIÓN ENTRE SEÚL Y WASHINGTON
La visita también se da en medio de preocupaciones en Seúl sobre la posible postura de Trump, quien podría exigir mayores contribuciones financieras a Corea del Sur por la presencia militar estadounidense o reducir el número de tropas en el país para redirigir recursos hacia el Indo-Pacífico y China.
El viaje de Hegseth ocurre pocos días después de que Trump visitara Corea del Sur para reunirse con líderes como el presidente Lee Jae Myung y el mandatario chino Xi Jinping, en el marco de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) celebrada en Gyeongju. Durante ese encuentro, Lee reafirmó su compromiso de incrementar el gasto en defensa y pidió apoyo de Washington para que Seúl pueda adquirir submarinos de propulsión nuclear. Poco después, Trump anunció en redes sociales que Estados Unidos compartirá tecnología confidencial para que Corea del Sur construya uno de estos submarinos en el astillero de Filadelfia, recientemente adquirido por el Grupo Hanwha.


