La Generación Z en México convocó a una marcha nacional para este sábado 15 de noviembre, una movilización que ha despertado interés en el panorama político debido a que se realizará simultáneamente en varios estados del país y en ciudades del extranjero.
Aunque el colectivo ya realizó su “primera marcha oficial” el pasado 8 de noviembre en la Ciudad de México, donde participaron poco más de 300 jóvenes, esta segunda convocatoria promete una asistencia mayor. La razón: la protesta se ha difundido ampliamente en redes sociales, donde el grupo ha encontrado su principal plataforma de organización.
Generación Z México se inspira en el levantamiento juvenil ocurrido en Nepal en septiembre de 2025, y ha adoptado como símbolo la bandera del pirata con sombrero de paja del anime One Piece, la cual —según explican— representa libertad, valentía y resistencia.
Las demandas del movimiento
A través de un pliego petitorio, Generación Z México afirma que su movimiento surge por la necesidad de “limitar el poder que actualmente ostenta Morena”, acusando que ese partido mantiene control sobre los tres poderes de la Unión. Entre sus propuestas centrales destacan cambios en los mecanismos democráticos, particularmente en la revocación de mandato.
Uno de los puntos principales establece:
“Establecer un procedimiento de revocación inmediata del mandato de la o el Jefe de Estado, totalmente separado de cualquier elección ordinaria. Este mecanismo deberá poder activarse por iniciativa ciudadana y no por decisión de partidos o poderes constituidos”.
Asimismo, el colectivo solicita que se prohíba la intervención de partidos, bloques legislativos o del Poder Ejecutivo en la selección de candidaturas para la elección extraordinaria que determine a la persona sustituta.
Sus exigencias abarcan también temas de seguridad, programas sociales, representación legislativa y una nueva reforma al Poder Judicial, lo que muestra la amplitud y diversidad de su agenda.
Un movimiento en construcción
Aunque todavía es un colectivo en desarrollo, la visibilidad alcanzada en redes y el eco que ha generado en varias ciudades sugieren que la marcha del 15 de noviembre será un termómetro para medir la fuerza y proyección futura de Generación Z México.


